The Last Winter es la última película, y la más ambiciosa, de Larry Fesseden. Una especie de fabula ecológica sobre el calentamiento global ambientada en el ártico. Un grupo de exploradores se encuentra en medio del ártico esperando materiales para empezar a sacar petróleo. Pero estos materiales no llegarán a menos que se acabe de construir la carretera de hielo y esta lleva retraso debido a que las condiciones de temperatura no son estables. Nuestros protagonistas empiezan a chocar debido a las prisas por extraer petróleo que chocaran contra los ecologistas, sobre todo uno, que no acaba de verlo claro. Por si eso fuera poco, cosas extrañas empiezan a suceder en la estación. Aunque mucho se ha comentado de su semblanza con The Thing de Carpenter, la verdad es que sus similitudes acaban en el escenario desértico y helado, y en la tensión entre los personajes. Aquí no hay extraterrestre ni nada sobrenatural, y sí una hipotética consecuencia al problema del cambio climático. Fesseden se toma su tiempo en presentar los personajes y en hacer avanzar la trama, a ritmo lento pero seguro, se va urdiendo la trama y se van mostrando los conflictos entre personajes. Con un poco de calma y paciencia, la película no decepcionará.
Después de Wolf Creek, Greg McLean nos propone ahora Rogue, una cinta de terror donde el asesino es un gigantesco cocodrilo que ataca a un grupo de turistas que realizan una excursión en barco por el río. El director ofrece en este film muchas concesiones de cara a la galería y el resultado acaba siendo un film de trama simple y con poca cosa a destacar salvo sus esplendidos efectos especiales, un cocodrilo brillantemente recreado, y un final tan espectacular como poco creíble. Una lástima que este esperado segundo film del realizador se haya quedado en algo que tan solo sirva para pasar un rato sin muchas pretensiones.
Aparecidos de Paco Cabezas ha sido otra gran decepción. Partiendo de la base de un guión mal estructurado y con giros poco creíbles, el film va avanzando a trompicones sin saber muy bien por donde nos quiere llevar. A medida que vamos adentrándonos en la trama, esta parece no tener muy claro por donde tirar y lo que en principio parecía una película de fantasmas acaba siendo una crítica al régimen de torturas argentino. Dos hermanos, Pablo y Malena, viajan hasta Buenos Aires para visitar a su padre que sobrevive enchufado a una maquina que mantiene sus constantes vitales. Su madre huyo con ellos del país cuando ella era una cría y él acababa de nacer. Pablo quiere saber más sobre su padre y enreda a su hermana para iniciar un viaje hasta la casa donde nació. Pero el viaje acabará convirtiéndose en pesadilla. Los dos hermanos serán testigos de un asesinato que relata con pelos y señales un libro que Pablo haya en el coche y que sucedió hace 20 años. A partir de aquí todo empieza a hacerse confuso, el film mezcla pasado y presente sin demasiado acierto y acaba resolviéndose sin saber muy bien a que venia todo a cuento y es que las giros que va dando la trama parece que se las van sacando de la manga y acaban por no tener mucho sentido.
No mejora mucho el día con Chrysalis, película francesa de ambientación futurista que acaba resultando demasiado fría en estética y simple en su desarrollo. Un policía ve asesinar a su compañera delante de él, la cual es además pareja suya. Con una nueva compañera deberá seguir investigando los casos de extrañas muertes cuya característica son unas extrañas marcas en los parpados. Por otro lado tenemos una chica en una clínica de alta tecnología estética que se está recuperando de un grave accidente de coche. La mayoría del film se va desarrollando en interiores oscuros y grises, muy fríos y pulcros que acaban agobiando y repitiendo. La trama detectivesca se va tornando simple por momentos y no hace falta ser ningún experto para descubrir con mucha antelación lo que realmente ocurre. Para colmo encima nos cuelan un par de peleas al más puro estilo Bruce Lee donde los protagonistas no paran de recibir golpes y golpes y parecen no acabar nunca, algo que en definitiva acaba cargándose toda credibilidad en el film. Otro de los problemas es un protagonista que como policía duro da el cante y no tiene fuerza para llevar el film, además de limitarse durante todo el metraje a poner la misma cara de rancio.
El día había empezado muy bien con la estupenda Rec y con la visualmente fascinante The Fall, con The Last Winter la tarde parecía prometer pero ha ido decayendo en picado, esperemos que mañana vaya mejor la cosa.