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Más Allá de Sitges 2011 XVI: The Artist y Tatsumi

The Artist: Curioso experimento en plan de cine en blanco y negro y mudo que nos lleva hasta 1927 en pleno auge de este tipo de cine y que nos presenta a George Valentin, un galán de época que triunfa con sus películas mudas. Pero la irrupción del cine sonoro hará que la carrera de Valentin entre en decadencia incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos.

El director Michel Hazanavicius, que ha tenido cierto renombre con su saga parodia de 007 llamada OSS 117, vuelva a contar con Jean Dujardin, el actor de estas, para interpretar a esta especie de, parodia también podríamos llamarlo, galán del cine mudo, y construye una historia que en parte conjuga comedia, drama, romance y sobre todo historia del cine y su evolución.

Tiene mérito hoy día realizar un film totalmente mudo, ya tiene mérito hacerlo tan solo en blanco y negro, y que funcione perfectamente como lo hace The Artist, aunque quizás realmente funciona precisamente por estar rodado como está, porque no deja de contarnos una historia de amor a través del paso del tiempo que si se hubiera rodado de forma convencional igual no le interesaría a nadie.

Tatsumi: Me despido del Sitges con este film de animación después de saber que se ha llevado el premio precisamente a la mejor película animada del Festival. Y es que Tatsumi es toda una delicia para los amantes de la animación más alternativa y oscura, tanto que se aleja bastante del concepto de anime tradicional.

Tatsumi nos cuenta por un lado de manera biográfica la vida y obra de Yoshihiro Tatsumi, considerado un maestro del manga y sobre todo de su vertiente más adulta a la que bautizó como Gekiga, mientras nos va intercalando cinco historias cortas del autor, cada una con su respectivo estilo visual que intenta alejarse lo menos posible de las viñetas del autor, en blanco y negro y a veces en color, un estilo crudo y sencillo pero totalmente efectivo para las historias que nos cuenta.

Cada historia es diferente pero tienen como denominador común que tratan sobre la oscuridad del alma humana encerrada en su decadencia. Un fotógrafo que se hace famoso por una foto de Hiroshima incapaz de sucumbir a sus remordimientos, un obrero que se debate en su desgracia, un hombre a punto de jubilarse que decide dar rienda suelta a sus instintos sexuales, una joven prostituta hastiada de los hombres y finalmente un dibujante que acaba sucumbiendo al arte erótico.

Más Allá de Sitges 2011 XV: The Thing, Drive y Killer Joe

The Thing: Después del chasco que nos llevamos con Sector 7, nuestra última esperanza de encontrar una monster movie decente este año pasaba por esta a priori innecesaria precuela de La Cosa de Carpenter, y hay que decir que contra todo pronóstico el film se salda con un resultado bastante correcto.

La precuela se centra en lo sucedido en el campamento noruego antes de los hechos del film de Carpenter, ellos son los que encuentran al ser alienígena atrapado en el hielo y los primeros en sufrir sus mutaciones. Pero de todas maneras, se sigue centrando en lo mismo que su predecesora, en crear tensión a través de la desconfianza entra los diferentes personajes, ya que cualquiera de ellos puede ser el alienígena, capaz de adoptar cualquier forma.

A pesar de que se podría haber trabajado más el despertar del alien, de que el film no inventa nada nuevo y se limita a copiar lo que ya hizo Carpenter en su día, de que los efectos especiales cantan por momentos, yo he echado de menos los artesanales efectos, esta precuela consigue al menos mantener el tipo y resultar entretenida, y hay que agradecerle el detalle que se marca en los créditos finales como guiño a su antecesora, y que nos deja en situación para lo que sucederá. Si sirve como mínimo para que las nuevas generaciones se sientan interesadas por el viejo film de Carpenter ya cumple su cometido.

Drive: Nicolas Winding Refn cambia totalmente de registro después de films como Valhalla Rising y Bronson, que se vieron hace un par de años y que ya entre ellos no había mucho en común, y se atreve ahora con un thriller de trama clásica de antihéroe pero adaptado a los tiempos modernos pero con un aire retro, con un ritmo pausado pero nada lento y con música pop de fondo.

Drive nos presenta a un personaje que se dedica a hacer de extra en películas conduciendo coches, pero que en sus ratos libres se ofrece como conductor para fugas de robos. Encariñarse con la vecina será su perdición, y acabará ayudando al marido recién salido de la cárcel a cometer un robo que lo dejará todo patas arriba.

Gran parte del éxito de Drive hay que otorgárselo a Ryan Gosling, que compone el personaje del típico duro parco en palabras y con palillo en la boca que desprende carisma por todos lados. Drive viene salpicada además una violencia bastante bruta como la que conocemos de los thrillers asiáticos, ya va siendo hora de que el cine de aquí se empiece a “asiatizar”. En definitiva, Drive es una gran película que disfrutar, sobre todo para los nostálgicos del cine setentero y ochentero de tipos duros contra todo el mundo.

Killer Joe: El film sorpresa este año es este Killer Joe, dirigido por el mítico William Friedkin, el director de El Exorcista, que parece volver a una nueva juventud después de que hace unos años nos sorprendiera con un film tan inclasificable como fue Bug.

Y es que este Killer Joe tiene miga, se trata de un drama con tintes de thriller y de comedia negresima en la que un joven decide matar a su madre para cobrar el seguro de vida y así poder pagar su deuda a la mafia antes de que le maten. Para ello contará con su padre, divorciado de la madre del joven, con el que contratarán a un policía que se dedica a asesino a sueldo en sus ratos libres.

La verdad es que prácticamente todo el reparto del film está impecable, desde Emile Hirsch como hijo fracasado, Thomas Haden Church como padre despreocupado que no se entera y Juno Temple como la hermana menor mucho más lista que todos juntos aunque no lo parezca a simple vista. Pero el que se lleva la palma es Matthew McConaughey en el papel de Joe, el asesino, en un papel tremendamente pasado de vueltas y totalmente desfasado.

Con un final de traca absolutamente sublime, Killer Joe es toda una sorpresa de lo más agradable que nos obliga de nuevo a tener muy presente a Friedkin y a esperar que este hombre nos siga sorprendiendo con películas tan de nuevo inclasificables y refrescantes como esta.

Más Allá de Sitges 2011 XIV: Juan de los Muertos, El Paramo, The Prodigies y Sleeping Beauty

Juan de los Muertos: Otra de las películas que se espera con ganas en Sitges, esta comedia de zombis que nos llega desde Cuba, y que vemos a primera hora de la mañana, cumple perfectamente con su cometido, que es el de divertir sin muchas más contemplaciones y aspiraciones. El film está co-producido en España, solo así se entienda la presencia un poco forzada de la chica esta de Física y Química, Andrea Duro.

Rodada con bajo presupuesto y de modo bastante independiente, el film consigue tener algunos elementos visuales realmente admirables, cutres, pero que se agradecen que al menos se intente con un poco de imaginación darle un poco de vidilla al asunto.

El film empieza cuando empieza a aparecer el primer brote de zombis y nos presenta a un par de amigos que se dedican a trapichear con lo que sea para sobrevivir en La Habana, y que acabarán ofreciéndose para acabar con sus seres queridos en caso de que estos se conviertan en zombis. Juan de los Muertos no pierde la oportunidad de ser irreverente políticamente hablando, comúnmente llaman a los zombis disidentes y cosas por el estilo, y aprovecha para hacer crítica social como debe ser en un film de estas características, pero sin perder en ningún momento el sentido del humor.

El Paramo: De una cinta como El Paramo basta decir que salimos la gran mayoría asqueados de la sala, y es que el debut de Jaime Osorio Márquez nos acaba hartando y aburriendo a partes iguales. Mira que la cosa pintaba a priori bastante bien, y el film empieza de forma muy correcta y con una gran puesta en escena y una buena fotografía.

Nos encontramos con un grupo de combatientes que llegan a una base militar abandonada en donde se verán obligados a esperar refuerzos. Allí encontraran extraños indicios de rituales para protegerse del diablo entre otras cosas. El film pasa a convertirse en una especie de survival en el que unos se acabarán volviendo contra otros y donde la confianza irá desapareciendo y tornándose violencia.

Uno espera y espera a que pase algo realmente interesante entre tanta pelea y discusión, de las que apenas llega a entender los insultos que se lanzan unos a otros, entre tanto plano corto que enfoca los rostros de rabia y de furia, pero al final no acaba ocurriendo prácticamente nada, tan solo que resulta ser muy temprano todavía y que cuesta aguantar con los parpados abiertos.

The Prodigies: Que ganas tenia de esta cinta de animación francesa que ha resultado ser todo un acierto y de lo más trepidante que se ha podido ver en el festival este año. Un film con un apartado visual espectacular, plagado de numerosas piruetas visuales, unas más vistosas e impresionantes, y otras más sutiles, como la escena del interrogatorio en la cárcel mezclándose con el flashback, que es realmente sublime.

Pero no solo hay que hablar de su parte más vistosa y quedarnos con eso, porque The Prodigies cuenta con un guión que está perfectamente a la altura, combinando elementos de ciencia ficción con cine de superhéroes al estilo X-Men, en el que un grupo de chicos especiales acaba teniendo tantos problemas que se rebelaran contra el mundo que no los acepta. Tan solo Jimbo, un especial como ellos más mayor y el que los ha reunido podrá evitar la tragedia que se avecina. No hay lugar para muchas ñoñerías en la película, y ni prácticamente para gotas de humor, sino que lo que tenemos es una historia con un enfoque de lo más adulto y un ritmo vibrante, lo que no han sido capaces de ofrecernos algunos blockbusters americanos que han tocado el tema.

Quizás la pirotecnia visual podría hacer restar méritos a su trabajado guión, pero no debería, aunque es evidente que puede resultar algo excesivo para el que guste de un cine más clásico y opine que los efectos tipo Matrix están ya muy vistos. Pero el film a mi gusto combina ambos elementos de manera correcta e incluso su estética de videojuego me parece acertada, vamos, que la he disfrutado como pocas este año.

Sleeping Beauty: Julia Leigh debuta con este inquietante relato sobre la sexualidad, o al menos una curiosa parte de ella, y sobre una joven que se va adentrando en este mundo de forma voluntaria con el solo afán de lucrarse económicamente mientras estudia su carrera.

Lucy es una joven con una sexualidad muy abierta que no duda en acostarse con desconocidos cualquier noche que sale, y que empezará a trabajar primero como camarera en ropa interior para gente mayor de algo nivel adquisitivo y luego aceptará convertirse en La Bella Durmiente, es decir, drogarse para pasar la noche dormida en una habitación y donde no sabrá nada de lo que le sucederá, pero siempre rodeado todo de mucho glamour, sobriedad y seriedad.

El film tiene una factura artística impecable y realmente tiene elementos reseñables, las escenas en las que Lucy duerme en la habitación son prácticamente planos secuencia que no deben haber sido nada fácil de rodar, sobre todo para una Emily Browning que se enfrenta a un papel tan complicado como atrevido, tan difícil como valiente, en el que aparece desnuda buena parte del metraje, y no solo eso, sino en los planos secuencias en los que está dormida y en los que vemos lo que le hacen los clientes. Realmente hay que aplaudir a esta joven que por si alguien lo dudaba, es una de las jóvenes promesas de Hollywood que tiene mucho que decir en un futuro inmediato.

El gran problema del film es que no tiene una estructura clásica, no hay prácticamente distinción entre planteamiento y nudo, y desde luego no hay un desenlace propiamente dicho, con lo que uno se queda a cuadros pensando en que demonios me quiere contar la directora aparte de una muestra de la vida de esta chica y de esta especie de mundo de prostitución glamurosa, pero que acaba llevando a nada.  

Más Allá de Sitges 2011 XIII: The Innkeepers y Grave Encounters

Suerte que la noche del jueves tengo esta mini maratón que me acaba arreglando el día, y es que tanto The Innkeepers como Grave Encounters son dos propuestas de terror que a mi personalmente me han gustado bastante.

The Innkeepers: Simpático film de terror sobre casas encantadas el que nos trae este año Ti West, que contiene elementos de comedia, suspense y terror con una Sara Paxton realmente graciosísima en el papel de joven sufridora que no para de llevarse sustos por todas partes. Y es que buena parte del acierto del film es su pareja protagonista, tanto Paxton como Pat Healy en el papel de friki obsesionado con lo paranormal al que le gusta vacilar frente a personaje de la chica.

Ambos trabajan en un destartalado hotel en sus últimos días de funcionamiento antes de que lo cierren. Juntos investigan la leyenda de una joven que se suicidó armados con un magnetofón en busca de captar sonidos paranormales que demuestren que el lugar está encantado. Poco a poco, y a base de toques de humor, Ti West nos va adentrando en el misterio y adentrándose cada vez más en el terror, donde desembocará en su tramo final de manera espeluznante.

No entiendo muy bien como a la sala no parece haberle gustado demasiado el film, igual es que yo llevo un día muy malo, pero personalmente The Innkeepers me ha entrado muy bien y me ha resultado de lo más correcto que he visto en el festival este año.

Grave Encounters: Mi segundo encuentro con un film en la línea de Apollo 18, en donde se nos muestra un resumen de muchas horas grabadas, de algo que sucedió realmente. En este caso se trata de un equipo televisivo que realiza un programa paranormal en el que se encierran en distintos lugares a pasar la noche en busca de pruebas con todo tipo de tecnología puntera.

Como siempre, lo más interesante en este tipo de films es la puesta en escena, y en eso, hay que reconocer que The Vicious Brothers lo bordan esta vez, presentándonos a unos personajes encabezados por la figura del presentador del programa que resulta totalmente cautivadora. Se trata del típico listillo chulito que se las sabe todas, pero que tiene un algo que hace que enseguida el tipo te caiga simpático.

Grave Encounters nos muestra hasta ciertas trampas que realiza el equipo para engañar al público y hacer más interesante su búsqueda de lo paranormal, algo que en realidad no se creen ni ellos, hasta que claro, se acaba demostrando lo contrario. Finalmente, tenemos una sucesión de carreras con la cámara en mano, de sustos, y de fenómenos extraños que funcionan bastante bien a pesar de repetirse un poco.

Más Allá de Sitges 2011 XII: Sector 7, Kill List, Target

El jueves es un día en el que las decepciones hacen acto de presencia ya que tanto Sector 7 como Kill List están muy por debajo de mis expectativas, y bueno, lo de Target como que tampoco esperaba mucho de ella.

Sector 7: Con muchas ganas esperábamos esta monster movie cuyos avances hacían presagiar como mínimo un buen entretenimiento, pero es que el film está tan más construido y tan mal llevado que te deja hundido en la desesperación de ver como se estropea otra película más que podía haber ofrecido mucha diversión.

Los efectos especiales están correctos, y no entraré en detalles sobre que el diseño del monstruo me parece de lo más impersonal, es similar al de The Host pero cambiándole la boca. Lo que si me cabrea es que, o bien me muestras al monstruo de buenas a primeras o bien, si quieres mantener el suspense me lo muestras al final, y no en una secuencia que no pinta nada en medio de la peli, quitándole toda la emoción al asunto. Luego está el tema de contarnos mínimamente de donde sale este monstruo, cosa que se ventilan en un flashback de dos minutos en el que tampoco se aclara gran cosa. La motivación del monstruo aun la estoy buscando, que vale que es un ser marino salvaje, pero de ahí a que mate por matar sin sentido pues como que no cuela. Y si ya está bien que a la criatura en cuestión le cueste morir, lo hemos visto ya en muchas ocasiones, lo que tampoco hay que hacer es regodearse y pasarse con el asunto en cuestión, que tiene tela.

Total, que una decepción enorme en una película en la que al monstruo le falta personalidad, a los personajes humanos les falta carisma, sobre todo a la que representa es la chica protagonista, que no hace nada de nada en toda la película y cuyo personaje lleva a resultar hasta antipático. Lo dicho, un completo desastre.

Kill List: Nos encontramos frente a un thriller de extraña factura, bien podríamos decir que no estamos frente al típico thriller convencional ni mucho menos, más bien una extraña mezcla de melodrama salpicado con gotas de acción y de suspense. Kill List empieza como si de un drama familiar se tratara, con un matrimonio que pasa por una fuerte crisis de discusiones, y poco a poco nos va introduciendo en la parte del thriller, en donde vamos descubriendo que el padre es en realidad un asesino a sueldo que aceptará un nuevo encargo después de un tiempo sin trabajar.

La curiosa mezcla no desentona del todo y llega a funcionar y complementarse, aunque todo se vuelve mucho más interesante una vez empiezan los tiros. Rodado en plan película independiente sin apenas banda sonora, cada vez vamos entrando más en terrenos de thriller propiamente dicho y alejándonos del drama familiar, y la cosa parece apuntar maneras cuando nos aparece una subtrama que apunta maneras.

Pero inexplicablemente, el film acaba tomando otros derroteros que me dejan totalmente descolocado y fuera de la película, que sin llegar a parecerme la gran obra maestra que nos pretendían vender, si que estaba resultándome como mínimo curiosa. Por mucho que le hayan dado el Melies de plata, que hará que el año que viene opté al Melies de oro, a mi me ha dejado bastante tibio, lastima de tramo final.

Target: La ciencia ficción rusa lleva unos años colándonos un buen número de propuestas que si bien tienen una factura impecable, por otro lado distan mucho de ser unas películas redondas debido a unos guiones que no convencen. Target, lamentablemente, no va a ser la excepción y tiene la misma lacra que el resto de producciones de este tipo.

Y es una verdadera pena, porque la primera hora de metraje funciona perfectamente bien dentro del género, pero luego nos adentramos en lo que estaría mucho más cercano a un telefilm de sobremesa melodramático que otra cosa, y el verdadero problema es que dos horas y media de película para contarnos lo que nos quiere contar es una tortura demasiado cansina para lo que nos ofrece finalmente.

Nos encontramos en un futuro no muy lejano, en una prospera Rusia en 2020, donde alcanzar la felicidad pasa por mantenerse joven el mayor tiempo posible. Un grupo de amigos decide ir de excursión a una base secreta donde los rumores dicen que es posible conseguir la juventud eterna. Esto nos ocupa lo que ya digo es una primera hora de puesta en situación de lo más efectiva, pero el problema viene cuando vuelven de este lugar y se enfrentan al mundo de nuevo. No tan solo el lugar les ha ofrecido supuestamente una juventud eterna, sino que también algo más ha cambiado en ellos, ahora son mucho más impulsivos, se dejan llevar por la emociones, son sexualmente mucho más activos y en definitiva, disfrutan mucho más de la vida. Pero este nuevo modo de vida impulsivo les acabará pasando factura, que es lo que nos mostrará el film en su hora y media siguiente, donde el sopor hará acto de presencia y se nos hará interminable.

Más Allá de Sitges 2011 XI: A Letter To Momo, Apollo 18, Extraterrestre y Livide

A Letter To Momo: El regreso de Hiroyuki Okiura es un maravilloso film de animación totalmente artesanal, por eso se entiende que hay costado nada menos que siete años en terminarlo, que bien podría pasar por una obra del estudio Ghibli, ya que tiene muchas de las constantes del cine del maestro Miyazaki.

A Letter to Momo empieza con un viaje, el de la joven protagonista y su madre a un nuevo hogar, una antigua casa familiar en una isla remota. Allí, Momo tendrá tiempo de sobras para aburrirse, o eso pensara ella hasta que en su vida irrumpen unas criaturas que le ayudaran a encontrar el significado a una carta inacabada que le dejó su padre antes de morir.

Con una animación espectacular, cuesta creer que todo esto se haya hecho a mano, el film mezcla elementos fantásticos y sobrenaturales con una historia plagada de humor, de ternura y de emoción. Una nueva obra maestra de la animación japonesa totalmente imprescindible y que nos lleva a desear que Okiura no vuelva a tardar tanto en regalarnos otra película.

Apollo 18: El nuevo film de Gonzalo López-Gallego es el primer film que me trago este año de esos que pretenden hacerse pasar por una historia de verdad que se ha tomado haciendo un resumen de muchas horas de video. El film en cuestión viene a desvelar lo sucedido en una misión secreta de la nasa en 1972 en la que se enviaron a dos astronautas a la Luna. Descubriremos aquí cual fue el verdadero motivo del fracaso de su misión.

El film funciona bastante bien, sobretodo en su primera mitad que es cuando nos cuentan y nos ponen en situación, ya que el problema de este tipo de películas es que su parte final suele ser muy atropellada una vez desvelado el misterio.

El otro problema de la cinta es que en ningún momento pretende explicar lo que muestra, hay algo extraño en la Luna y veremos como esto causa el fracaso de la misión, pero uno se queda con ganas de saber más sobre lo que ocurre, que te cuenten de donde sale lo que sale y el porque.

Extraterrestre: Hay en general muchas ganas de lo nuevo de Vigalondo, y el público recibe muy bien el film en su visionado, con multitud de carcajadas y de aplausos. El director de los Cronocrimenes presenta en esta ocasión una película en plan de comedia de enredos en el escenario de una invasión extraterrestre, que como iremos viendo, no acaba siendo ni invasión ni nada, tan solo una presencia.

Julio se despierta en casa de Julia sin saber muy bien como ha llegado allí la noche anterior. Juntos descubrirán que Madrid ha sido evacuada y que hay una gigantesca nave extraterrestre en el cielo. Se formará a partir de aquí un enredo cada vez más grande con el marido de Julia que se presentará en casa, y con el vecino pesado secretamente enamorado de Julia.

Extraterrestre hace hincapié, no se si aposta o por casualidad, en la formula en que es más peligroso el ser humano en sí en una situación extrema que la propia amenaza en si, ya que este, por cobardía, por salvar el culo o bien por incredulidad, se acaba volviendo uno contra otro a través de engaños y mentiras, unas trolas que cada vez se irán haciendo más grandes y más peligrosas.

Extraterrestre es una comedia que Vigalondo ha rodado por no estar mucho tiempo parado entre proyectos, es un film sencillo pero que funciona, hace reír, y no tiene muchas más pretensiones. Mientras tanto, el director adelante en rueda de prensa que sigue preparando su nuevo proyecto llamado Windows, que es mucho más complejo y que vendrá a ser otra vuelta de tuerca similar a los Cronocrímenes.

Livide: Lo nuevo del tándem Maury y Bustillo era uno de los film más esperados de esta edición, y después de visto, fue una de las decepciones más sonadas, pero vayamos por partes, porque Livide tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

En su primer día de prácticas como cuidadora de ancianos, la última visita de Lucie y su jefa es a una vieja mansión donde en una cama se encuentra una anciana en estado de coma que había sido una famosa bailarina. Su jefa le cuenta que exista el rumor de que guarda un tesoro en la casa. Lucie se lo cuenta a sus amigos, que no dudarán en esa misma noche asaltar la casa en busca del tesoro.

Lo mejor de Livide es su diseño de producción, que consigue una atmosfera inquietante de reminiscencias claramente góticas y clásicas de cine de terror, una gran apuesta por lo artesanal y el maquillaje que le confiere al film un cuidado aspecto visual. Pero lamentablemente el film acaba fallando en algo tan elemental como el guión, cuando los personajes atrapados dentro de la casa empiezan a actuar sin sentido, cuando la supuesta historia de vampirismo tiene demasiadas lagunas para sostenerse y sobre todo, cuando los minutos finales son una ida de olla que no hay por donde cogerla.

Más Allá de Sitges 2011 X: The Raid, Twist 3D y The Woman

Seguimos con las crónicas de Sitges ya un poco más recuperado después del trancazo de los últimos dos días, a ver si entre hoy y mañana finiquito el tema, aunque queda bastante cosa todavía por comentar, y es que vamos aun por el martes, que fue un día bastante suave y me tocó perderme Melancholia de Von Trier que dijeron estaba muy bien.

The Raid: El Peliculón de Sitges de este año, así de claro, el film que más se ha aplaudido y disfrutado en una sala durante este festival, y no es para menos. Este film de Indonesia venía dando bastante que hablar en las últimas semanas desde que vimos el espectacular tráiler y desde luego cumple perfectamente con lo que prometía.

La premisa argumental es bastante simple, un grupo de fuerzas especiales de la policía se mete dentro de un edificio en ruinas que está controlado por la mafia local donde se acabará liando una de gorda. La trama no se queda aquí y veremos como la cosa se va complicando un poco más, y es que The Raid no es tan solo escenas de acción, sino que además tiene su propia miga.

Pero lo realmente sorprendente en el film y lo que más llama la atención y sobresale por encima de todo son sus contundentes escenas de acción y de artes marciales realmente brutas y salvajes, con piruetas increíbles y de una violencia desmesurada que arranca múltiples orgasmos en la sala y aplausos continuos. No hay nada parecido que yo haya visto antes en un film de estas características, y a uno le gustaría tener un mando a distancia para volver a ver ciertas escenas una y otra vez e incluso pasarlas a cámara lenta, impresionante.

Twixt 3D: Lo nuevo de Coppola no le llama la atención a nadie, y sin muchas expectativas, hay que reconocer que acaba resultando un film medianamente entretenido e incluso divertido en algunas escenas, como la de Kilmer intentando escribir la novela en su ordenador mientras no para de beber o como se monta una ouija de lo más surrealista.

El personaje de Val Kilmer es un escritor de novelas de terror en horas bajas que acaba en un pequeño pueblo para una sesión de firmas a la que no acude nadie. Parece que tan solo el sheriff local es un fan del escritor y le pedirá ayuda para resolver un caso de asesinatos. Las escenas de sueños en los que el personaje de Kilmer se encuentra con la figura de Edgar Allan Poe serán la clave para resolver los crímenes.

Si no le tenemos en cuenta su enigmático final en el que no se nos acaba aclarando nada, Twixt puede llegar a resultar un film simpático de apariencia gótica que incluso sirve para reivindicar la figura de Val Kilmer en un papel en el que no duda de reírse de si mismo.

The Woman: La secuela de la prescindible Offspring acaba resultado ser algo totalmente imprevisto y con lo que no contaba. Me esperaba un film más serio y dramático sobre el sufrimiento de la única superviviente caníbal de Offspring, pero realmente el resultado es totalmente distinto.

Ya nos lo avisa Lucky Mckee en la presentación del film, que está hecho realmente para este tipo de festivales, y vaya si tenía razón, ya que es una película totalmente pasada de rosca con un claro componente de humor negro y finalmente de gore salvaje. La superviviente es atrapada por un padre de familia que la encierra en su sótano con la esperanza de civilizarla, algo que resultará mucho más complicado que lo que parecía en principio.

Este padre de familia es un personaje de lo más cafre, tiene a su mujer prácticamente esclavizada y en sumisión, la hija es la única que parece querer revelarse ante su presencia autoritaria y el hijo menos es el único que sigue los pasos del padre y lo tiene como modelo. El padre vive obsesionado con que se cumplan las normas de conducta básica y eso intenta inculcar al resto de la familia, aunque sea a base de palos. El encuentro con la salvaje supone un nuevo reto para él, que cargado de buenas intenciones, intentará adaptarla a la sociedad, pero lo salvaje siempre será salvaje.

Más Allá de Sitges 2011 IX: Palmarés

Menuda sorpresa la de este año hemos tenido cuando se ha anunciado Red State como ganadora de la 44ª edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, desde luego que no se lo esperaba nadie. ¿Había cintas mejores? A mi gusto sí, pero ya se sabe que esto de los premios depende mucho del jurado que presida el festival cada año y del conjunto de las películas, que este año eran de lo más variado y para todos los gustos, y la verdad es que no tenía una clara favorita ni mucho menos como otros años.

En cuanto a los premios de mejor actriz a Brit Marling por Another Earth y a mejor actor para Michael Parks por Red State nada que decir, totalmente merecidos, el de mejor actriz ha debido de estar muy disputado este año. Mejor director a Na Hong-jin por The Yellow Sea pues también me parece correcto, y el de Lucky Mckee y Jack Ketchum por The Woman no me parece mal tampoco.

En cuanto al premio del público estaba bastante cantado que iba a ser para Attack the Block y el resto ya es una larga lista que podéis comprobar en este enlace del festival.

Ya se que llevo bastante retraso este año con las críticas, así que os pido un poco de paciencia que en dos o tres días espero tenerlo todo completado, por el momento toca intentar acabar el festival por todo lo alto aunque mi estado físico no es el más adecuado.

Más Allá de Sitges 2011 VIII: Smuggler y The Yellow Sea

El cine asiático en general y en concreto el coreano, está un año más salvando una edición del Festival de Sitges en la que cuesta dar con alguna película buena, sobre todo si nos fijamos en la lista de títulos más independientes de cine americano, en la cual este año he sido incapaz de encontrar alguna joyita como años anteriores. La tarde del lunes mejora el total global del día gracias a estas dos proyecciones.

Smuggler: Película japonesa que adapta un manga que desconozco, así que en este aspecto no puedo opinar. Dirigida por Katsuhito Ishii, nos presenta la historia de un pobre desgraciado que se ve obligado a devolver una deuda a la mafia aceptando los encargos que le ofrecen como transportista de mercancías de dudoso origen junto a dos hombres. Paralelamente nos toparemos con una lucha de bandas en la que conoceremos a dos asesinos a sueldo bastante estrafalarios y muy particulares, y en la que inevitablemente nuestro pobre protagonista se acabará viendo implicado muy a su pesar.

La primera secuencia de acción mostrada a cámara lenta haría poner verde de envidia al propio Snyder, tremenda, una pequeña muestra del espectáculo de acción, humor y violencia que está a punto de producirse. Smuggler va combinando géneros en una mezcla bastante peligrosa, que se acaba saldando con muy buen resultado. Tenemos el humor más hilarante, las escenas de acción más llamativas, el drama de superación de su protagonista y un thriller de enfrentamiento de mafias en el que tiene cabida una larga y fuerte escena de tortura que nos pondrá los pelos de punta. Toda una gozada que disfruté encantado.

The Yellow Sea: El esperado retorno a Sitges de Na Hong-jin, el director de The Chaser, con este nuevo thriller mucho más ambicioso que aunque resulta impresionante, no es tan redondo como su anterior film. Y es que The Yellow Sea tiene en su duración su peor enemigo, ya que 140 minutos son muchos minutos por mucho que la acción sea trepidante y el ritmo apenas entre en momentos muertos.

Nos encontramos en la frontera entre las dos Coreas y Rusia, donde conoceremos a un taxista que se gasta todo su dinero en el juego. Su mujer se ha ido a Corea del Sur y no sabe nada de ella. Su única salida será aceptar una oferta para ir al otro lado de la frontera y asesinar a un hombre, pero la cosa se acabará complicando de un modo impensable.

Quizás la parte que más sufra de la película es toda su larga introducción, justo hasta que es la hora de acometer el asesinato y se empieza a liar la trama cayendo en una espiral trepidante, que todo hay que decirlo, hay que estar bastante atento para no perderse entre bandas mafiosas y sus respectivos miembros y motivaciones, y todo y así, hay una escena final que no acabo de ubicar ni comprender muy bien del todo. El director se sirve de una violencia muy básica y salvaje, en donde no encontraremos ni una sola arma de fuego, y sí muchos cuchillos, hachas, destornilladores y cualquier cosa dura que sirva para cortar y golpear, hasta un hueso grande. El propio director explica que no es un capricho mostrar la violencia de esta manera, sino que realmente este tipo de mafia de estos lugares funcionan así. Hay que destacar también que el film se aleja en todo momento de cualquier muestra de humor y se centra totalmente en el drama de su protagonista, que se verá sin quererlo en medio de una guerra en la todos, policía incluida, van contra él.

Podríamos achacarle también al film algunos movimientos de cámara en las escenas de acción demasiado mareantes y poco definidos, hay una persecución de coches en la que cuesta seguir el ritmo de la acción. Pero The Yellow Sea es un claro referente cuando afirmo que en cuestiones de thriller el cine coreano le pasa la mano por la cara a cualquiera.

Más Allá de Sitges 2011 VII: Underwater Love, Mirages y Bellflower

Seguimos con las crónicas del festival de Sitges, y ya hemos llegado al lunes, madre mía el retraso que llevo este año. Pero antes que nada quiero comunicaros que Balada Triste de Trompeta se ha alzado con el Méliès d’Or, el premio a la mejor película europea de género, por encima de otras candidatas como Transfer (Damir Lukacevic), The Last Employee (Alexander Adolph), Rare Exports: A Christmas Tale (Jalmari Helander), Rubber (Quentin Dupieux), Troll Hunter (Andre Ovredal), Secuestrados (Miguel Ángel Vivas), Hideways (Agnès Merlet) i Attack the Block (Joe Cornish) . Seguro que este premio no estará exento de polémica ya que entre las candidatas hay grandes películas.

Underwater Love: Empezar ya el lunes de buena mañana con Underwater Love es todo un atrevimiento, ya que se trata de una de las rarezas más estridentes de la presente edición. Esto es un musical pink, palabra que se usa para definir el softcore en Japón, en la que nos encontramos con una joven que trabaja en una fábrica de pescado y que está a punto de casarse con su jefe. Pero en su vida aparecerá un Kappa, un hombre reencarnado en ser marino que resulta ser un antiguo compañero de clase y que se cruzará en medio de su relación.

Debo decir que me la esperaba mucho más exagerada, que momentos pasados de rosca los tiene, pero en líneas generales resulta mucho más seria y formal de lo prometían sus avances. El film se centra en la figura de la joven, y como se debatirá entre el amor de su prometido y el de este ser que acaba de aparecer de la nada. Entre medio, unos cuantos números musicales con las peores coreografías que recuerdo en un musical, pero muy divertidas y con unas canciones muy pegadizas.

No pueden faltar las escenas de sexo, alguna de ellas de lo más hilarante, como la de una de las chicas iniciando al sexo al Kappa, que junto con los momentos finales relacionados con cierto objeto con forma de esfera, son de lo más descacharrantes y locos del film.

Mirages: Que un film marroquí se presente en Sitges en forma de thriller ya es algo bastante extraño y digno de ver, y como la premisa argumental prometía, había que darle una oportunidad. El director Talal Selhami debuta con este largo después de haber estado en Sitges hace unos años con un corto, y nos propone un escenario desértico en donde cinco aspirantes a un puesto de trabajo acaban de tener un accidente en la camioneta que les llevaba a una de las pruebas finales.

Está claro que el film va a jugar con la ambigüedad de si todo está preparado y esa es la prueba final o si tan solo se ha tratado de un desafortunado accidente. Las distintas personalidades de los candidatos no tardarán en chocar a la hora de tomar decisiones, entre moverse o esperar un hipotético rescate.

Este thriller con aires de survival, se acaba perdiendo en su premisa inicial y enredándose en vueltas y más vueltas sobre lo mismo, llevando a extremos exagerados las situaciones y las reacciones de sus protagonistas. Una lástima, porque de entrada no apuntaba malas maneras, pero su desarrollo se termina alargando en exceso sin que parezca lleve a ninguna parte, como definitivamente acaba sucediendo.

Bellflower: Con aires de cine generacional e independiente, Bellflower pretende mostrarnos a una cierta juventud alocada que no tiene trabajo, que se pasa el día vagueando, bebiendo cerveza y whisky, y en el caso concreto de nuestros dos protagonistas, flipando todo el día con un futuro apocalipsis al estilo Mad Max, para el que se preparan construyendo un lanzallamas y tuneando su coche. Aquí los llamamos ninis y los metemos en un reality, en América hacen una película pretendiendo que son gente guay.

Cuando ninguno de los dos protagonistas te cae bien en una película, ya difícil lo tienes, y es lo que me pasa con Bellflower, que me parecen ambos unos mataos y unos inútiles de cuidado, que viven atontados en su propio mundo de fiesta y diversión sin que les importe nada una mierda. Uno de ellos, el más atontao de los dos, empieza a salir con una chica y empieza a distanciarse de su amigo. Llegados a este punto podría entender una supuesta reflexión sobre la amistad y el amor, su incompatibilidad o su forma de hacerlo compatible, pero Bellflower tiene otra cosa en mente, nada menos que una ida de olla en su tramo final de sangre, venganza y autodestrucción totalmente incomprensible y fuera de lugar, como si le entrara de repente el espíritu de Shakespeare por el culo y aquello pretendiera acabar con un recital de muertes por odio y amor, aunque se acaba guardando un as en la manga que no se si acaba ayudando o estropeando aun más lo visto, porque a esas alturas ya me importa bien poco lo que pase y tan solo espero que llegue la hora para ir saliendo de la sala.