Desde que empezamos a saber de este ambicioso proyecto de la animación española, había muchas ganas de comprobar hasta que punto iba a poder competir con la animación por ordenador norteamericana y los grandes estudios como Pixar o DreamWorks. Los avances vistos hasta la fecha eran de lo más prometedores y la distribución por parte de un gran estudio como Sony, un casting de voces de primeras estrellas y el presupuesto más alto de la historia de nuestro país presagiaban que iba a ser algo de gran envergadura.
Planet 51 tiene, efectivamente, un gran despliegue visual y una animación que está realmente a la altura, sorprendiendo por sus cuidados diseños de objetos alienígenas, donde son predominantes las formas redondeadas en prácticamente todo, desde las casas y los coches, hasta los objetos más cotidianos. También se aprecia un alto nivel de detalles en decorados y exteriores, todo ambientado en unos imaginativos y alienígenas años 50. En definitiva, una animación bastante convincente que no hay duda que en futuro cercano le permitirá al nuevo estudio Ilion codearse con los más grandes.
Donde hay que ser algo más crítico es en el apartado de guión del film, que si bien me ha resultado perfectamente entretenido y bastante divertido, no quita que le podamos sacar algunas pegas.
Los personajes en general están bien definidos, y cada cual tiene un carácter que explotar. Chuck, el astronauta protagonista que aterriza en el planeta es el típico chuleta engreído y bobalicón que no puedes evitar caiga en simpatía, el joven protagonista alienígena es el típico chico tímido enamorado de la chica guapa que tendrá que finalmente tendrá que superar sus miedos. A estos le acompañan un buen número de secundarios, los amigos fanáticos de la ciencia ficción, un militar dispuesto a todo por atrapar a Chuck, y varios personajes más donde destaca un pequeño robot terrestre que ayuda a los protagonistas y que hace las veces de perro, y que acaba siendo un recurso humorístico bastante recurrente, y que corre el riesgo de ser comparado por una similar creación robótica de la casa Pixar.
Este tipo de películas de animación siempre camina en la cuerda floja de intentar convencer por igual a niños y adultos, y aquí Planet 51 opta por contentar a los fans de la ciencia ficción, sobretodo nostálgicos, con un mundo en el que la ciencia ficción está en auge en el cine y el comic, con ese punto de inocencia de los años 50. Hay también multitud de homenajes y referencia a lo largo del metraje con los que deleitarse, sobre todo el que concierne a Alien. El resto del guión no se complica mucho, Chuck llega a un planeta donde todos hablan su idioma y donde los militares le darán caza sin parar mientras el joven protagonista y sus amigos intentan ocultarnos. Los chistes se van sucediendo casi sin descanso, un humor que personalmente he encontrado bastante acertado pero al que le faltaba un poco de chispa para terminar de funcionar del todo.
Sea como sea, y por la parte implicación que me toca a la hora de defender un producto patrio de animación de lo más digno y de lo mejor que se ha hecho aquí en su campo, Planet 51 me ha acabado dejando una buena sensación y con ganas de esperar futuros proyectos del estudio Ilion, que sin duda nos tiene todavía que dar muchas sorpresas.