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Recientemente ha sido publicado por fin el final de Rising stars después de años de espera, la primera incursión en el comic de J. Michael Straczynski, en el que una gran esfera de luz aparecía en un pueblo y afectaba a todos los niños en gestación. Estos niños, 113 en concreto, empezarán a desarrollar extraordinarios poderes, serán encerrados en un colegio especial para ser estudiados y educados por el gobierno. Cada uno de los niños presentaba un poder especial y único, más tarde veremos como al salir de esta escuela la vida de cada uno de estos especiales tomaba rumbos diferentes. La obra de J.M.S. nos relatará, a través de 24 números la historia de estos seres extraordinarios, a partir de la visión de uno de ellos, el poeta, único superviviente que queda del grupo.
Acaba de aparecer también el segundo tomo de Supreme power, una de las ultimas obras del autor, que toma como excusa unos personajes de la Marvel “el escuadron supremo
”, y la lleva a su terreno para volver a contarnos una historia muy parecida a la explicada en Rising stars. Una nave aterriza en la tierra, en ella viene un ser de otro planeta que resulta tener unas capacidades de fuerza y velocidad muy por encima de lo normal, el niño será criado y vigilado por el gobierno para poder educarlo a su manera y poder usarlo como arma en caso de necesidad. Paralelamente a este suceso van presentándose otros seres con poderes especiales sobre la tierra.
Muchos son los puntos en común que tienen estas dos obras, al igual que con la obra de referencia Watchmen, obra en la que J.M.S. afirma haberse basado para su primer comic, rising stars, y bien seguro también para este Supreme power. A pesar de que las dos obras parten de una base diferente, las reflexiones que hace a lo largo del ellas son las mismas, ¿cómo reaccionaría la humanidad frente a seres que resultaran tener capacidades extraordinarias y sin explicación alguna? Y algo quizás más importante aún, ¿cómo reaccionarían estos seres al verse capacitados de tanto poder? ¿Qué harían con él?
Lejos de creaciones a las que estamos acostumbrados en los comics de superhéroes, las dos obras pretenden dar una visión realista de lo que podría pasar si el día de mañana apareciera un hombre volando ó un hombre corriendo a la velocidad del rayo ó una mujer con la fuerza de mil hombres ó alguien con el poder suficiente para dominar a la humanidad a su antojo.
En las dos series vemos como el gobierno intenta desde un principio controlar y dirigir la vida de estos seres desde su niñez, estudiarlos y utilizarlos si es necesario. Vemos, en cambio, como la sociedad adora a estos seres, bien por sus acciones heroicas o bien debido a representar a grandes marcas comerciales. Pero serán los militares en concreto los encargados de tomar medidas contra estos seres en ambos casos debido a la desconfianza, al ver en ellos una posible amenaza para la humanidad y, como no, al ver desafiado su estatus de poder. Son el primer reflejo del miedo y del orgullo humano al ser relegados a un segundo termino, al verse inútiles y sin sentido, tal y como ocurre en el final de Rising stars, es necesaria la destrucción de todos estos seres para que puedan volver a tener el poder, de nada sirve que la sociedad este en paz y viva feliz, no siempre llueve a gusto de todos, y si existe algo que pasa por delante de ti, la solución es destruirlo, al igual que ocurre en Supreme power cuando, a la primera de cambio, ven una posible amenaza en Hyperion. “La violencia es el ultimo recurso del incompetente” como decia Asimov en su basta obra Fundación, y así se nos muestra a los militares en estas dos obras, sin duda claro reflejo de lo que son hoy día.
Y es que estos seres de gran poder, creerán en la necesidad de usar ese don en beneficio de la humanidad, veremos como en Rising stars llegan a cambiar el mundo a un paraíso en donde prácticamente
se ha eliminado la pobreza al llegar a lo más alto del poder. En Supreme power aun queda mucho camino por recorrer pero vamos viendo como la conquista de la humanidad por seres superiores es una opción a tener en cuenta. Algo así sucedia en otra de las grandes obras de Alan Moore, Miracleman. Seres superiores y especiales que tienen el poder de cambiar las cosas y hacerlas mucho mejor, ¿Pero es eso necesario? El agente Smith le dice a Morfeo que en las primeras versiones, Matrix fue diseñada para ser un perfecto mundo humano donde nadie sufriera… donde todo el mundo fuera feliz… y fue un autentico fracaso. Quizá el ser humano no este preparado para un mundo perfecto y sea necesario el sufrimiento y la tristeza para sentirse vivo, y como podemos ver en la primera obra, no todo es tan fácil como parece.
En la ya acabada Risings stars nos encontramos que estos especiales, después de mucho vivir y luchar toman conciencia de que han sido dotados de poder para hacer el bien y mejorar el mundo, y así lo hacen, a pesar de que el odio humano acabe por destruirlos. En Supreme power aun queda mucha serie por desarrollar, veremos por que caminos nos lleva J.M.S., de momento hay que decir que no defraudan y las dos obras son perfectamente recomendables e independientes, con guiones solidos y atractivos en ambos casos, ademas en Supreme power han corregido el gran fallo que tiene Rising stars que es el dibujo, ya que Gary Frank hace un excelente trabajo. Sin duda son estas dos visiones de un mismo tema que bien seguro apasiona e inspira al autor.