Una Historia de Violencia
DAVID CRONENBERG
CANADÁ/EEUU 2005
La relación entre el cine de David Cronenberg y la crítica especializada es, cuanto menos curiosa:
Al principio de su carrera. Los críticos dejaban a parir su estética violenta y sucia (“Vinieron dentro de”, “Rabia” ), para cambiar radicalmente el discurso a mediados de los 80 (sobretodo a partir de la espléndida “La mosca”), elogiando la “capacidad conceptual , estética e intelectual “ del director canadiense.
El que en su momento era un director marginal de cine fantástico , con una importante legión de seguidores incondicionales, se fue conviertiendo progresivamente en uno de los directores de cine más respetados del panorama actual . ( De hecho, no recuerdo haber leído una sola mala crítica por sus trabajos desde la mencionada “La mosca”…).
(En otra ocasión, hablaremos de otro “converso” para la crítica todavía más radical: el neozelandés Peter Jackson.)
Como muchos ya sabréis, el último trabajo de Cronenberg es una adaptación del cómic homónimo (desconfiad de las reseñas que mencionen “novela gráfica”) realizado por John Wagner y Vince Locke.
Cronenberg es extremadamente fiel a la historia original en su planteamiento: ¿qué sucedería con la vida de un encargado de bar , un tipo de vida anónima y vulgar, si después de matar en defensa propia a unos ladrones , los medios de comunicación lo elevan a la categoría de héroe local, llamando la atención de unos siniestros gansters que le reclaman un ajuste de cuentas?
Lo que de verdad le interesa al cineasta es reflejar la alienación y la paranoia (dos motivos recurrentes en su cine) del protagonista y sus próximos cuando se ven acosados por los criminales.
El protagonista (encarnado de forma un poco desganada) por Viggo Mortensen, se ve de repente inmerso en una espiral de violencia por un hecho fortuíto .
Como en otras de sus películas , Cronenberg se muestra aquí partidario de la teoría del caos, con personajes inocentes ( o no) que se encuentran de lleno en situaciones dramáticas que escapan a su control.
La película hace un giro cuando el protagonista se muestra como realmente es : no un inocente y afable pater familias sinó un desconocido e implacable “killer” que ejecuta a los que le acosaban con absoluta frialdad.
En ese momento, la identidad de ese personaje se transforma en algo desconocido ¿quién es realmente Tom Stoll? La escena en la que intenta reconciliarse con su mujer haciendo el amor , está filmada como si se tratara de una violación, otra muestra típica del peculiar sentido de la sexualidad en el cine de Cronenberg.
Entre la parte negativa de la película creo justo mencionar la última parte de metraje : cuando Viggo Mortensen se encuentra con su hermano, responsable de haber enviado los matones . Está bien trabajada la relación que se muestra ( en unos pocos minutos) entre los hermanos (ayuda la contención y fuerza que imprime en su papel William Hurt), pero no resulta nada creíble la reacción del personaje de Mortensen, ya que cuando empieza a repartir hostias da la impresión de estar viendo una película de Stephen Segal…
Para acabar , me gustaría mencionar la escena final, cuando el protagonista regresa a su casa y estan todos a la mesa, aparte de que parece la versión alternativa del anuncio de turrones “El Almendro” , hacía mucho tiempo que no nos mostraban en el cine una mirada tan cínica al estamento familiar:
Después de reconciliarse con su pasado( matando a quien se haya terciado) , John se sienta a la mesa, no con su mujer y sus hijos , sino con unos desconocidos que no saben quien es realmente el hombre que toda su vida ha vivido junto a ellos: Cronenberg es mucho Cronenmberg.




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